

CAMINO AL LAGO SANDOVAL Aún llevo grabada en mi memoria, aquella mañana de junio del año 2003, eran recién las 5:00am y aunque ya me había despertado dos veces durante esa madrugada, sólo faltaban 30 minutos para poder ir al almacén a sacar los salvavidas, binoculares y las guías de trabajo, que eran parte de los implementos con los que ese día realizaría mi primer viaje a un lugar llamado el Lago Sandoval, lugar ubicado en un bosque tropical, al sur este del Perú… No me sentía muy relajado, sabiendo que sería responsable de un grupo de 30 niños en un viaje, que se iniciaría en bote por unos 50 minutos, a través del río Madre de Dios y luego continuaría con una caminata de aproximadamente dos horas a través de un bosque que aunque tenía un recorrido trazado siempre conllevaba algunos riesgos, sobre todo con niños…
Hasta entonces, yo era un profesor de educación media, que durante mis más de 7 años de experiencia me había desenvuelto bien en un salón de clases y de vez en cuando había tenido algunas salidas de campo, pero creo que durante este periodo comprendí muy poco lo que significaba la educación ambiental y la importancia que debería tener en nuestras vidas, algunas de estas veces había llevado a mis alumnos a algunos lugares del entorno pero siempre fue mayor mi afán porque comprendieran la teoría que les había transmitido en clase que olvidaba mi preocupación por desarrollar actitudes, favorecer el medio y ejercitar la toma de decisiones en ellos mismos; de educarlos para la conservación y mejora del medio ambiente del que formamos parte como un elemento más.
“Camino, al Lago Sandoval”, no es una simple salida de campo, es recorrer un camino en contacto directo con la naturaleza, aprendiendo a conocer el hábitat de muchos animales y plantas, a descubrir la importancia del mismo, a guardar distancias prudentes para observar a los monos, lobos de río y otros mamíferos, a guardar silencio y causar el menor impacto posible en el entorno, a caminar en grupo por el bosque pero sintiéndose responsable de las propias actitudes a favor de la conservación de un pedacito de la tierra, a sentirse parte de un todo. Es todo un programa de educación, que tiene como objetivo promover y desarrollar la educación ambiental, basada en el desarrollo de valores, actitudes y conocimientos desde una perspectiva humana y sostenible. Aún recuerdo a un profesor de ciencias naturales, negándose y negando el derecho a sus alumnos de participar del programa, justificando como perdida de tiempo el sacar a los alumnos del salón de clase, está es una concepción de no pocos profesores que creen que la educación debe estar dada entre cuatro paredes, con unas carpetas y una pizarra…
Este programa se inició en el año 2002, bajo una primera visión de ordenar unas visitas a un espacio del área natural protegida, un espejo de agua donde habita una especie en peligro de extinción, el lobo de río; para luego ir progresando no sólo en sus actividades, metodología y estrategia, sino también en el mismo desarrollo y concepción de lo que significaría la educación ambiental, para los cerca de 5894 alumnos, 243 profesores y 70 escuelas que en estos 7 años han participado del programa… También se crearon nuevas actividades que han ido formando parte del mismo, como una obra de teatro, un concurso de conocimientos, elaboración de nuevos materiales y la participación de jóvenes como voluntarios; pero sobre todo, la concepción de la educación ambiental no sólo como una parte de la educación formal que deben recibir los ciudadanos, sino como uno de los pilares sobre los que se sustente la actuación democrática, la resolución de conflictos a través del diálogo y el desarrollo del futuro y del presente en uno mismo, como prácticas necesarias para la buena salud del entorno.
Aunque hoy, no estoy directamente participando de las visitas al Lago Sandoval, mi corazón se regocija al recordar estos bellos momentos que no sólo me ayudaron a comprender mejor lo que significaba educar sino también a comprender la verdadera dimensión de la educación ambiental y cada vez que tengo oportunidad de volver a realizar este viaje, lo hago con el mismo entusiasmo y la misma alegría con la que empecé, pero con una concepción diferente de lo que significa querer la naturaleza… Gracias por tener la oportunidad de formar parte de este programa…
Por: Carlos Arévalo Coba
Coordinador de Educación y Capacitación
Andes-Amazon Conservation Programme -Peru
AVISA SZF PERU
Pepe, es el nombre de un Lobo de Río cuyo hábitat se ubica al sur este del Perú en uno de los lagos formados por el río Manu, en el departamento de Madre de Dios… Un gran día este significativo animal cobró fama entre los niños cuando por primera vez salió retratado en un libro de dibujo, donde aparecía junto a su familia y a otros animales del bosque lluvioso tropical…
Pepe, rápidamente llegó a ser conocido hasta por niños de 5 años que ya sabían dónde vivía, de que se alimentaba y como pasaba el día en el lago, hasta apareció una historia animada y una función de títeres hablando de su vida y la de su familia… pero algunos de los profesores se preguntaban: ¿por qué este animalito se estaba volviendo famoso y estaba cobrando mucha importancia entre los niños?, ¿de verdad estaba por desaparecer?, se preguntaban otros… Es un animalito muy importante para nosotros y para todo el bosque, respondió un niño en una de las clases y aunque no supo dar muchos detalles del porque, relató que era un animalito que vivía en lagos limpios, tranquilos, entre muchas plantas y animales y quedaban muy pocos como Pepe; ¿acaso no era suficiente para comprender que esta especie está en peligro de extinción, que es una especie bioindicadora o especie “paraguas”?... Quizá estos últimos términos sea más significativo para los biólogos pero finalmente y desde su propio lenguaje los niños saben el significado de las mismas palabras pero, ¿y cómo saben esto?...
Aquí es donde empieza mi historia… desde el año 2003 en la Reserva Nacional Tambopata, en un área natural protegida ubicada en el sur este del Perú, tuve el grato encargo de trabajar con el libro de dibujo “Pepe, el Lobo de Río”, dirigido especialmente para niños entre 5 y 7 años de edad, una tarea no muy difícil y altamente gratificante que debía emprender… La verdad es que el primer pensamiento que se me vino a la mente era buscar algunos aliado con los cuales pueda llegar a la mayor cantidad de niños, no encontré mejores que a los mismos profesores que trabajaban con ellos y fue así como emprendí mi labor. Inicié haciendo una sencilla guía metodológica que pudieran consultar si lo vieran por necesario, luego a través de un taller de capacitación pude compartir con ellos la importancia de considerarlos como mis aliados en la labor que había emprendido luego, explicarles lo que significaba una especie en peligro de extinción y la relación que guardaba con el medio donde vivían … me parece que fue ayer que recibí el comentario de un profesor, ¿por qué no nos preparan de esta manera para poder llegar mejor a nuestros alumnos?, me preguntó… yo no tenía respuesta a su pregunta, lo único que atiné a comentar fue: me alegra mucho el que les sirva este taller…
Las siguientes semanas no fueron nada descansadas, debería visitar cada colegio y en ellos a cada profesor para saber como les estaba yendo, grande fue mi sorpresa al ver a muchos de ellos que habían preparado exposiciones, adivinanzas, pinturas, cantos, en torno al tema de Pepe, el Lobo de Río, fue cuando entonces me dije para mi mismo: “A veces sólo necesitamos un pequeño impulso, para reforzar y animar nuestra vocación de maestros…”. Si el primer año fue gratificante los siguientes fueron mucho mayor pues pensé que el trabajo de los docentes debería ser reforzado con una función de títeres y un cuento animado que junto a algunos jóvenes voluntarios me decidí preparar para poder presentarlo en cada salón de clase que visitaría, era gracioso para nosotros mismos, llegar con nuestro escenario -construido con algunas maderas y un poco de pintura-, algunas siluetas de animales y nuestros títeres, dentro de los cuales se hallaba el famoso Pepe, parecíamos un circo ambulante llegando con todos sus integrantes…
Ya han transcurrido 6 años desde que emprendimos esta labor, son más de 8000 niños, y 107 instituciones educativas con las que hemos trabajado dando a conocer a Pepe, y aunque el objetivo primordial no ha sido dar a conocer la vida de Pepe sino más bien despertar en los pequeños el cuidado por el medio ambiente y los elementos que la conforman estamos convencidos de que lo hemos logrado, creemos que estos niños están preparado para poder educarlos sobre su medio ambiente, aunque aún nos queda la interrogante: ¿Y lo que hemos hecho no es educación ambiental?...
Por: Carlos Arévalo Coba
Coordinador de Educación y Capacitación
Andes-Amazon Conservation Programme -Peru
AVISA SZF PERU